Vivian Lever, Orfebre desde hace 12 años, con cursos en conocidas escuelas de joyería donde adquirí las técnicas básicas para desarrollar una actividad que me apasiona: Las Joyas.El amor por este arte, que requiere de concentración y trabajo minucioso lo he tenido desde siempre.
Como toda profesional, comencé mi vida laboral trabajando en una gran empresa en una actividad completamente distinta a la que hoy me dedico y por supuesto con un respaldo económico importante. Después de varios años tomé la opción de estar a tiempo completo con mis hijos, que son 4, lo que sin duda significó también renunciar a la seguridad de un ingreso mensual. Naturalmente, fui desarrollando este gusto por aprender a elaborar lo que tanto me apasionaba y darme la oportunidad de hacer lo que me gusta para vivir. Ha sido un proceso lento y de sacrificios, donde he aprendido también a ser autodidacta, combinando materiales, texturas y formas, con la convicción de que jamás terminaré de conocer y aprender toda la maravillosa gama de posibilidades que esta actividad proporciona. Todo da origen a una pieza nueva, original y única.
La venta es otro tema. Hay que ser muy perseverante y estar todo el tiempo innovando en la forma. Pero resulta. Es otro proceso lento pero que da frutos.
Cada joya tiene su dueña, única también, aportando vida, luz y personalidad a quien la usa. Es este mi pensamiento constante mientras estoy diseñando y creando una pieza.
Y es como orfebre que quiero seguir viviendo la vida, porque esto es lo que amo, lo que me proyecta y lo que resume una gran pasión.














